Viajes

Desde San Francisco a Los Ángeles

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Nuestro viaje por la costa de California tenía que continuar aunque, como os podéis imaginar todavía nos quedaba ciudad de San Francisco por descubrir y seguimos pateando diferentes zonas hasta poner rumbo hacía el hotel Fairmont, famoso en aquel entonces por la serie de televisión “Hotel” en ésta se llamaba “San Gregory hotel” y sus protagonistas nos tenían enganchados a sus andanzas. Al día siguiente afrontaríamos el vuelo desde San Francisco a Los Ángeles y una nueva metrópolis se abriría ante nosotros.


Antes, amanece un día más en San Francisco, ciudad especial donde las haya y, como no, después de haber cogido una inercia mucho mas relajada que los primeros días, volvimos a nuestro especial desayuno matutino en el que siempre solíamos comer más de lo habitual ya que, como se sabe, en Estados Unidos la hora de comer es una hora en la que se suele tomar un tentempié y nada más hasta que llega la cena, por lo que, salvo algún día, como ya visteis comimos a hora española, el resto lo hacíamos como ellos.

El Hotel Fairmont y último día en la ciudad de San Francisco

El mundialmente conocido, The Fairmont San Francisco Hotel presentaba una imagen imponente del centro histórico de San Francisco. Con una vista panorámica de la ciudad y la bahía desde lo alto de Nob Hill. Este lujoso hotel está ubicado en el céntrico y bullicioso distrito financiero, Union Square y el Muelle de los Pescadores, de hecho, The Fairmont San Francisco hotel es el único lugar, donde cada una de las líneas del teleférico de la ciudad se encuentran.

Pues bien, curiosos por la imagen que teníamos en mente de la serie televisiva, llegamos hasta él, subimos en su ascensor de cristal, desde donde había unas vistas espectaculares y recorrimos sus restaurantes y demás zonas interiores, así como la famosa terraza, desde la cual se podían contemplar otros ángulos desconocidos.



En estos recorridos se nos fue la mañana y parte de la tarde casi sin sentir y después de un merecido descansito, salimos al atardecer para seguir descubriendo cosas y cenar en un buen restaurante próximo a nuestro hotel.


Nos homenajeamos con una buena cena, para gustos claro, ya que la comida americana no es que nos emocione demasiado, y el pescado que pedimos parecía cualquier cosa menos pescado, pero eso si, tomamos un buen café de Puerto Rico, de donde era el camarero que nos servía, y teniendo en cuenta que los cafés allí suelen ser vasijas para lavarse los pies, éste nos supo a gloria.

Este diario está contando offline años después (2016) y, al contrario que el resto, tiene más valor sentimental que de datos prácticos para el viajero (aunque si puede resultar inspirador), representando aquel "gran viaje" que todos tenemos y siendo posiblemente la gota final que llevó a una familia a ser Chavetas viajeros 😉

Bastante cansados de tanto paseo, era hora de retiro y de descanso, ya que el siguiente día nos esperaba un cambio de ciudad.

Vuelo desde San Francisco a Los Ángeles

Nuevo día y espectativas diferentes. Esta jornada debíamos partir para Los Ángeles hacia las 12, lo que significaba que la mañana todavía la podíamos dedicar a San Francisco. Nos dirigimos al Downtown que es donde se encuentran los edificios más altos de la ciudad. Nos llamó la atención ver a gente, sobre todo mayor, jugando en los bancos de las aceras al ajedrez.

Pasamos por unos cuantos centros comerciales y decidimos entrar en uno bastante llamativo, en aquel entonces para nosotros, ya que en ese año todavía no teníamos en España la saturación que tenemos ahora.



Anduvimos por allí algún tiempo comprando alguna cosilla y regresamos al hotel, donde con bastante puntualidad nos recogieron para dirigirnos al aeropuerto y coger nuestro avión rumbo a L.A. como dicen los americanos para denominar a Los Ángeles.

REGRESAMOS EN 2013 a LOS ANGELES (ACTUALIZACIÓN):

En 2013, nuestro recorrido por los Mares del Sur lo iniciamos con un viaje a Los Ángeles. Tienes información práctica actualizada en "Disneyland y Santa Mónica" y "Qué visistar en Los Ángeles", donde disfrutamos de varios días en la extensa ciudad de la Costa Oeste americana

Tras poco más de una hora de vuelo desde San Francisco a Los Ángeles llegamos a esta enorme ciudad, enorme, por lo extensa de su geografía. Es una ciudad un poco diferente a las demás americanas, en el sentido de que en vez de crecer a lo alto, salvo una pequeña parte del down town, se extiende alrededor de éste por bastantes kilómetros.


Una vez en el hotel Biltmore, donde nos alojábamos, lo recorrimos para conocer un poco donde se situaba cada cosa.


Era un hotel antiguo, un tipo Ritz de Madrid, que no sabemos como estará ahora pero, por entonces, era una atracción en si mismo



Tras un merecido descanso para recargar pilas y un paseo por los alrededores en el que pudimos comprobar que el Downtown estaba lleno de pedigüeños con el carro de pertenencias y el vasito para que les echaras algunas monedillas. Esta era la otra cara entonces del una megápolis como Los Ángeles, en las que se mezclaban, colinas de inmensas mansiones, o barrios como Beverly Hills con la más absoluta indigencia en algunas zonas de la ciudad.

Llegó la hora de la cena y nos dispusimos a elegir entre dos de los más atrayentes restaurantes de nuestro propio hotel. Había uno francés, para el que había que pedir hora y enfrente un italiano, con una pinta elegante y estupenda por el cual nos decidimos.



Alli disfrutamos de una cena que no estuvo nada mal, con la curiosidad de que a cada comensal nos ponían una botellita de aceite de oliva con un platito pequeño, supuestamente para servirnos unas gotas y mojar pan en él. Nos llamó la atención ya que para nosotros que disfrutamos de este producto cotidianamente en nuestra cocina no se trataba del carácter especial que le daban. Esto pondría fin a nuestro primer día en esta inmensa ciudad californiana, sueño antaño de tantas gentes Todas las fotos son propias -escaneadas de aquellos carretes analógicos- excepto algunas utilizadas como recursos del banco de datos al que estamos suscritos de Shuttershock.

Mª Carmen (y la familia Chavetas)

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