Viajes

Chinatown y Cable Car de San Francisco

Vkontakte
Pinterest




Pasear por sus calles, visitar su Chinatown o Fisherman's wharf, subir en el Cable Car de San Francisco, su histórico tranvía o ¡¡¡disfrutar de un 4 de Julio!!! ¿Qué más se puede pedir a un día en la preciosa ciudad de la Costa Oeste de Estados Unidos?

Las calles empinadas y el Chinatown de San Francisco

Este día nos levantamos, por fin, bastante descansados de los dos días anteriores, que fueron de lo más agitados. Comenzamos con nuestro suculento desayuno en el hotel, bastante completito, y con energía e ilusión renovadas. No cogimos, por el momento, ningún medio de transporte y mapa en mano, decidimos patear la ciudad a nuestro aire mientras los cable car de San Francisco circulaban arriba y abajo

Este diario está contando offline años después (2016) y, al contrario que el resto, tiene más valor sentimental que de datos prácticos para el viajero (aunque si puede resultar inspirador), representando aquel "gran viaje" que todos tenemos y siendo posiblemente la gota final que llevó a una familia a ser Chavetas viajeros 😉

Caminamos cuesta arriba, cuesta abajo, por las avenidas de San Francisco, admirando sus pintorescos edificios y su peculiar entorno.



Recorrimos la calle empinada de la colina de Nob Hill así como sus principales avenidas, sin darnos cuenta y un poco cansados por tanta cuestecita nos fuimos introduciendo en Chinatown de San Francisco.

Podría decirse que chinatown es una ciudad dentro de otra ciudad. Se trata de un barrio con numerosa y densa población asiática; fachadas coloristas, farolillos, templos, restaurantes y cientos de tiendas que parecían enormes “todo a 100”.


Este barrio chinatown de San Francisco es la segunda comunidad china más grande de los Estados Unidos, por detrás de la de Nueva York. Se cruza la gran puerta típica de entrada de todos los barrios chinos que se encuentra, en este caso, en la zona sur, en Grant Avenue cerca de Bush Street y ya estás sumergido en esta cultura tan exótica y extraña para nosotros.

Es una buena idea visitar Portsmouth Square. En esta plaza se izó por primera vez la bandera de Estados Unidos en el año 1846 y, hoy en día, se puede ver a la gente practicando tai chi o jugando a algunos juegos como el mah jong.

Para conocer el barrio fuimos a la calle Stockton donde se pueden ver algunos mercadillos de alimentación y observar la vida cotidiana de los vecinos. Por ser la primera vez que visitábamos un "Chinatown" (con el tiempo hemos ido conociendo otros grandes del mundo como el Chinatown de Londres, el Chinatown de Yokohama o Kobe, el Chinatown de Nueva York) , nos produjo una sensación nueva y desconocida para nosotros. Realmente nos llamaba todo la atención, las cosas que se vendían en sus mercados, un tanto extrañas, tortugas, culebras, cocodrilo, entre otras muchas y variopintas variedades culinarias. En posteriores viajes a China y a Estados Unidos, todo esto ya no nos sorprendería tanto.



Seguimos caminando a través del barrio italiano, muy popular también en cada ciudad estadounidense ya que los italianos fueron gente con mucha emigración a éste y a otros países del mundo, para llegar (después de comprar algún recuerdillo) a Fisherman's wharf

Fisherman's wharf, un barrio imprescindible en San Francisco

Desde Ghirardelli Square o Van Ness Avenue hasta el muelle 35 o Kearny Street encontramos uno de los barrios más famosos de San Francisco y principal atracción turística, Fisherman's wharf. Aquí encontramos el Pier 39 donde se ubica el Parque Marítimo Histórico Nacional de San Francisco, Ghirardelli Square, un museo de Ripley, el Centro Comercial Cannery, el Musée Mécanique, Forbes Island, el Museo de Cera y varios restaurantes y puestos que hacen las delicias del turista.



¿Restaurantes famosos? Pompeya y Alioto's que ofrecen marisco fresco, sobre todo el cangrejo dungeness y sopa de almejas. Cerca de Pier 45 hay una capilla en memoria de los "pescadores perdidos" de San Francisco y del Norte de California. Así, paseamos tranquilamente por los muelles, en una mañana soleada y espléndida, admirando tiendas y algún espectáculo callejero. Estaba muy animado y como no, visitamos otra típica tienda navideña (como ayer en Sausalito), en pleno mes de julio, entrañable y cálida, que nos devolvió por un instante al mes de diciembre.


Un poco más tarde, entramos a comer a uno de los innumerables restaurantes de la zona. Nos echamos unas risas comentando todo lo visto, como solíamos hacer en cada paradita de este tipo para recuperar fuerzas. Volveríamos más tarde porque nos esperaba una cena especial.

Cable Car de San Francisco, el histórico tranvía

Volvimos por nuestros pasos atravesando los muelles una vez más y pudimos contemplar alguna que otra foca instalada en ellos, tranquilas, al margen de todo el ajetreo que les rodeaba. Llegamos, así, a la parada del famoso Cable Car de San Francisco, el tranvía histórico. Sus Cable Car sustituyeron hace ya más de un siglo a los carros de caballos que acaba exhaustos de subir sus empinadas calles.



Los turistas los usan para vivir la auténtica experiencia de subirse a los viejos tranvías que aún recorren San Francisco, aunque se crearon en el año 1874 de mano de Andrew Hallidie inspirándose en los vagones de las minas.

Fundamentalmente hay tres rutas principales que son la California, la más popular y famosa Powell-Hyde y la que recorre Mason-Taylor, aunque en todas ellas, en los finales de trayecto, se cambia la dirección del tranvía a mano. Esta operación se hace sobre un plato giratorio y con la maña del operario de turno

Aún quedan bastantes tranvías históricos y es algo que no hay que perderse en una visita a San Francisco.


Los billetes se pueden comprar a bordo de los mismos vehículos e incluso existe un museo donde nos explican la historia de los Cable Car de San Francisco, un verdadero icono de la ciudad. Ah, y la foto típica es la de la línea que recorre Hyde que, al llegar a la cima de esta calle en dirección a Fisherman's Wharf, se divisa la bahía de San Francisco, sus empinadas calles y al fondo la prisión de Alcatraz.

Ni que decir tiene que tomamos uno de estos Cable Car de San Francisco de vuelta al hotel para poder disfrutar de este símbolo de la ciudad y de sus increíbles vistas.



Después de una mañana tan movidita nos merecíamos una siesta para volver a retomar la tarde con fuerzas renovadas.

4 de Julio en San Francisco, una fiesta por todo lo alto

Empezaba a anochecer cuando volvimos a Fisherman's wharf para cenar y celebrar como es debido el 4 de Julio, ese que se celebra por todo lo alto en Estados Unidos desde que los fundadores de la patria firmaron la Declaración de la Independencia el 4 de julio de 1776.

Para celebrar la ocasión, los estadounidenses acuden a desfiles y disfrutan de los fuegos artificiales, conciertos y otras actividades festivas, y no íbamos a ser nosotros menos para celebrarlo degustando una cenita con marisco incluido, servido en una fuente para ensalada, jaja.


Realmente el marisco del Pacífico no tenía mucho sabor, teniendo en cuenta, que nosotros vivimos en Galicia, donde el marisco es inigualable (¿Dónde está el mejor marisco del mundo?), pero en esos momentos esto era lo de menos, lo que realmente importaba era disfrutar de aquel momento todos juntos y pasar otro buen rato.



Desde el restaurante teníamos una vista estupenda de los fuegos artificiales que brillaban al fondo de la bahía, culminando este día de una forma perfecta… Todas las fotos son propias -escaneadas de aquellos carretes analógicos- excepto algunas utilizadas como recursos del banco de datos al que estamos suscritos de Shuttershock


Mª Carmen (y la familia Chavetas)

Video: Cable Car Chaos. A Mickey Mouse Cartoon. Disney Shows (Febrero 2020).

Vkontakte
Pinterest