Viajes

A los pies del río Mara

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Te puedes pasar horas apostados en su orilla viviendo instantáneas inolvidables de uno de los espectáculos más increibles que depara el mundo natural, la migración del Serengeti a su paso por Masai Mara. Ñús, cocodrilos, depredadores, hipopótamos son algunos de los animales de la inmensa fauna que lo habita. A su ribera fluye vida, amaneceres, escenas de caza y nervios. Llegamos a la ribera del río Mara, en pleno Masai Mara

La noche en Loita Hills ha sido realmente fría. Isaac que ya estaba madurando un costipado se ha levantado con él. Parece BLAS! jjajaja. Espirifen al canto. Toca despedirse de los Masais que tan bien nos han tratado y entrar de lleno en el conocido por muchos naturalistas como el parque de vida salvaje más espectacular del mundo.


Bordeamos la frontera del parque paralelos al río Talek. Nuestro alojamiento se encuentra en el río Mara, en el triangulo superior de la reserva. Vamos pasando multitud de poblados que viven de la ganadería y el cultivo siguiendo costumbres de más de 300 años. Se ven muchas bolsas de plástico tiradas por todos los lados… una verdadera lástima. Quizás por estas cosas, en futuros destinos como Rwanda están prohibidas, no lo sabemos… Los niños nos saludan al pasar, pobres pero parecen felices.




Llegamos a la zona más al Oeste de la Reserva. El campamento al que vamos se inaguró apenas en Marzo del año pasado, y no tiene carteles. Leshan jamás ha estado, por lo que nos dejamos guiar por su intuición ya que cree que está al lado del Exploreans, uno de los últimos permisos concecidos. Ya no dan muchos. La gran mayoría de campamentos son de ingleses, americanos y australianos. Ellos lo copan todo, así como el negocio del globo y las avionetas. Por algo fué colonia inglesa en su día, y sigue siéndolo, aunque de manera "oculta"



Leshan está mosqueado. Ha visto un chacal y un pajaro carroñera en una especie de zona de arbustos verdes. Eso tiene que indicar algo.



Efectivamente la intuición no le falla. Land cruiser para adelante y para atrás, haciéndose hueco entre los matorrales localizamos lo que queda de una cebra muerta, y un león cuidando su festín. No lo abandonará hasta quedar saciado, así que el resto tendrán que esperar



Empezamos a notar que estamos en Masai Mara. Parece más seco de lo que debería estar en esta época del año, pero el calor azota a esta hora. Antilopes, cebras y los simpáticos "pumpa" pastan tranquilamente a estas horas que los felinos (hasta el guepardo) están descansando a la sombra


Y por fin llegamos a nuestro destino, el Cheetah Mara Camp. Seguramente nadie haya oido hablar de él pero os vamos a contar como hemos llegado hasta aquí. El Cheetah Mara Camp se levanta al pie de la cordillera Oloolobo (donde la BBC rueda sus atardeceres para los documentales) y es una zona de aguas tranquilas junto al río Mara y próximos a los principales cruces de ñus.

Llegamos y nos reciben con un abrazo y entusiasmados Jorge y Mariola, una pareja de españoles que han acabado, después de mucho luchar, aquí. Ellos son los propietarios, y se han pegado con todo tipo de denuncias de ingleses y envidiosos (teniendo permisos) para ganar los juicios necesarios y por fin poder tener la concesión de este gran terreno en Maasai Mara.

Jorge Alexanco es etólogo, naturalista experto en el comportamiento animal que se ha especializado en el estudio de grandes felinos. Es abierto, generoso y le encantan las personas. Es el mejor anfitrión que alguién se puede encontrar en todo Masai. Mariola Liberal es su esposa, atenta, amable, encantadora y siempre con una sonrisa. Ambos, junto a 17 masais, son los encargados de llevar el tented camp.

¿Por qué aquí? Un motivo muy sencillo, huir de los clásicos lodges de multiples turistas, que no viajeros y de las aglomeraciones e intentar VIVIR UNA VERDADERA experiencia no edulcorada. Para ello, la exclusividad del campamento radica en que sólo dispone de 2 tiendas de150 m2 de verdadero lujo.



Con una cervecita y un buen vinito (aquí no hay cargos, todo está incluido) Jorge y Mariola nos cuentan que quieren completar el campamento con 3 tiendas más asequibles en el futuro. Nos explican que no quieren poner carteles ni ningun tipo de publicidad. No quieren que se convierta en un campamento más. Ellos disfrutan de esto, y vengan o no vengan clientes, ellos hacen los que les gusta, y quieren transmitir la verdadera Kenia de hace 50 años para los clientes más aventureros. Es una filosofía que nos encanta



El río mara circula lentamente en estas tierras, dejando a su paso el reclamo para muchos animales, especialmente el de los hipopótamos que dormitan a estas horas justo delante de nuestra tienda. Paula disfruta. Es el animal que más le gusta, un curioso animalejo que oculta en su mirada una agresividad



Jorge y Mariola se ocupan hasta del último detalle. Poder comer a orillas del Mara, sólos, sin aglomeraciones, con un equipo siempre pendiente de nuestra atención, es un verdadero placer. También una pequeña tienda de un masai del equipo donde nos llevamos un regalito (700 KES)


Pero el Cheetath Mara Camp, con Jorge y su fiel masai y amigo (como dice él) William, una persona siempre dispuesta a ayudar, generoso, con una sonrisa y una vista increibles, unidos a Leshan, hacen un equipo todavía mejor si se trata de intentar buscar esa filosofía de una experiencia distinta. Para ello Jorge nos propone Safaris andando, visitas a una Manyata lejos de los pueblos turísticos o lo que haremos esta noche… un safari nocturno, sin por ello pedir ninguna contraprestación a cambio.

El campamento está rodeado de la mejor fauna que ofrece Masai Mara, no ya sólo por los hipopotamos a pié de tienda sino también por sus fieles perros Margarita y Palomo y también con nuestros amigos "pumbas", las antipáticas hienas…



… y la multitud de hervivoros que hemos visto días atrás (cebras, topis y las calavéricas ñus)




Jorge No sólo conoce a lugares donde el "hombre blanco" no es bienvenido por los Masais (aunque a él si, ya son 6 años de buenos amigos) sino que además es buen amigo de los Rangers de Livigston donde, mientras el resto de safaris tienen que volver a sus campamentos ya que el safari nocturno esta prohibido, él "tramita" sus propios permisos. Y este es el resultado… dentro del parque David Livigston. Dentro de unos matorrales hace 2 meses que viven una manada de varios leones y sus 6 o 7 crías. No se han movido de ahí.



Son verdaderos felinos, pero de pequeño nos traeríamos uno para casa



Han observado un secretario a lo lejos, con sus particulares "leggins" a juego con el cuerpo



Sin embargo, las leonas ya tienen su festín para hoy, así que hoy no cazarán. Habrá que esperar a futuros días. La noche cae, y han llamado para cenar…



… y nosotros también lo hacemos de vuelta al Cheetah Mara Camp, uno de los grandes aciertos del viaje, por el nuevo concepto que supone. Un buen fuego con una mesa a su alrededor, una cocina "muy española" y un buen vino a la que Mariola es aficionada (casi siempre Sudafricano o Chileno, que es el que se consigue aquí) nos deja los últimos minutos de otro día apasionante en el corazón de África.

Mañana entramos de lleno en la reserva Masai Mara. Hasta entonces…


Paula e Isaac, desde Masai Mara (Kenia)

GASTOS DEL DÍA: 0 KES y REGALOS: 700 KES (apróx 5.88 EUR)

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