Viajes

Bazares en Estambul

Pin
Send
Share
Send


Los días en Estambul en pleno Sultanahmet comienzan con esa mística llamada a la oración de todas las mezquitas de la zona a primera hora de la mañana. Las callejuelas se abren camino entre edificios sin un orden ni estilo determinado, dejando entrever una fachada familiar. Allí se encuentra, el más grande del mundo cubierto, lleno de vida, de puestecillos, de la rutina del día a día para algunos y de un ambiente conmovedor para los que venimos de fuera. El Gran Bazar, una de las imágenes que todos llevamos en la cabeza cuando oimos la palabra Estambul… aunque para nosotros será el Bazar de las Especias, todavía más auténtico. Pero hoy es una noche especial, acaba el 2012 y damos la bienvenida a 2013, y lo haremos muy lejos de casa…

La zona de Sultanhamet está mucho más tranquila a primera hora de la mañana. Será así como veamos el último día la Mezquita Azul, seguro que envuelta en el mismo halo de misterio e historia que vieramos la primera noche en Estambul. Nuestra área de hoy lleva otro camino, calle Divan Yolu arriba, tras echar las postales que escribimos anoche (15 TYR) y hacer un parada en unas tumbas cercanas. La ciudad está llena de ellas, de famosos sultanes y otros personajes importantes. Sería imposible "verlos" a todos, así que giramos ahora si calle abajo pasando al lado de la Mezquita Nuruosmaniye


 

Hoy, dentro de nuestros objetivos para ver, divididos por zonas, hemos cubierto los siguientes (con la ruta correspondiente):

- ZONA VIEJA. Sultanahmet. Topkapi. Santa Sofia. Cisterna. Mezquita Azul. Iglesia Sergio y Baco. Mehmet Pasha. Arasta Bazaar. Hipodromo. Divan Yolu…
- ZONA NUEVA. Dolmabahçe. Taskim. Istikla. Torre Gálata, Puente Gálata. Eminonu…
- ZONA BAZARES. Vanide Han. Gran Bazar. Bazar Egipcio. Mezquita Suleymaniye. Mezquita Rustem Pasha. Mezquita Nueva.
- ZONAS EXTERIORES. ZONA CUERNO DE ORO (Eyup, Pierre Lottie). BARRIO FATIH (San Salvador de Chora). ZONA ASÍATICA (Uskudar)
- EXPERIENCIAS. Derviches. Nochevieja. Hammani. Narguile. Lo que surja…

Un laberinto de callejuelas deja entrever el día que nos espera, pérdidos entre aglomeraciones, tiendas de todo tipo y, quién sabe, quizás alguna compra. Pero nuestro primer destino queremos que sea algo diferente, distinto, un lugar que emane olor a pasado, un karavanasarai, Valide Han, donde hemos llegado a base de preguntar por el nombre de la calle (Cakmakcilar), pues apenas se conoce.

Estamos entrando en un lugar olvidado en el tiempo y completamente abandonado, un antiguo centro de comercio con un patio grande central y donde tras dar unas vueltas, encontramos las escaleras que buscamos.


 

Estamos en un emplazamiento sin interés turistico (por eso no hay nadie), que mete incluso un poco de miedo por sus pasillos abandonados y en completa penumbra, donde apenas un rayo de sol deja ver un pasillo, pero cuyas piezas encajan con aquel karavanasarai de Aleppo (¿que será de él ahora?) llamado Khan Al Wazir, uno de los numerosos que existían, que viéramos el DIA 6 del VIAJE A SIRIA 2009 en una aventura inolvidable.


 

Siguiendo hacia el final del pasillo, podemos observar los viejos edificios de nuestro alrededor por los pequeños huecos en forma de ventana, que pueden datar de tiempos inmemoriables.


 

!!Estamos perdidos!! No encontramos la puerta que buscamos. Allí entre la oscuridad y el silencio alguién revuelve algo. Es un hombre organizando lo que parece ser su almacén (en España se consideraría un basurero). Amablemente nos indica el final del pasillo y nos acompaña. Golpea tres veces una puerta, donde parece vivir alguien. Un hombre bajito y regordito, que parece recién levantado de la cama, nos mira y asiente. Saca una llave de su bolsillo y abre el candado de una gran puerta de metal, a la vez que enciende una bombilla sujeta por unos alambres. Es la subida a la azotea. Hemos llegado


 

Aunque un poco lioso de localizar, Valide Han (C) fué un gran centro de comercio persa y lugar de descanso de caravanas, en las rutas antiguas. Construido en 1651 por el Sultan Kosem fué el más grande de Estambul. Su azotea, que aguanta a duras penas el paso de los años, tiene unas de las mejores vistas desde Fatih.


 

Al igual que aquel día en Aleppo, podemos imaginar por un momento, solos, en silencio completo, escuchando el susurro de cada bóveda o piedra de este lugar, como funcionaban estos almacenes comerciales cerca de los grandes bazares. Sus mercancías, sus caravanes, los olores y sabores… pero solo podemos hacer eso. Imaginar. Hoy por hoy, la imagen es mucho menos elocuente (seguro que a Juve y Ruth le trae buenos recuerdos)


 

En este caso, es el Gran Bazar (D) el que se encuentra a escasos metros, y nuestro siguiente punto de visita (no sin antes darle 5 TYR de propinilla al hombre, que nos hace el amago de que no hace falta) el más grande de Estambul y parece ser que uno de los más grandes del mundo.


 

Más de 58 calles y 4000 tiendas, con todo tipo de objetos de joyería, alfombras, piezas de narguile, juegos de té, lámparas… Todo cubierto, gracias a la construcció el 1461 de lo que originalmente sería el "bazar de la seda" y que poco a poco se fué extendiendo a toda clase de productos de valor


 

¿Que opinamos? Que la historia y lo que pueden contarte es muy bonito, pero que carece de interés y atractivo, más allá de su propio significado y de su edificio. Nos encontramos con un maremagnum de calles de tiendas, algunas con su vidriera de escaparate y todo, que bien uno pudiera pensar encontrarse en cualquier otra ciudad europea sin estas raíces. Por no entrar en el "regateo", que aunque es una forma cultural más de los bazares, aquí consigue su culme cuando intentan pedirte !!85 y 95 Liras!! por artículos que has visto estos días en otros lugares de la ciudad por 30, intentando aprovecharse "del nombre" y de la "descarga masiva de autocares de turistas" que entran cada día deseosos de "quemar" su dinero. Una decepción absoluta.


 

Pero en una ciudad de contrastes, donde los sentimientos nos cambian tan rapido como los olores de sus calles, saliendo por una de las puertas del Bazar, tras apenas 40 o 50 minutos de paseos infuctruosos de ganas de encontrar algún rincón que nos atrajese, encontramos la empinada calle Mahmutpaça (E), y la multitud de calles perpendiculares llenas de tiendas de encanto.


Entramos en una zona en los aledaños del Gran Bazar ya destino del Puente Gálata, donde los comercios se agrupan en plan gremial. Hacer oligopolios no debe ser muy fácil aquí, cuando tu vecino y los quinientos de al lado venden lo mismo que tú, jaja. Hay áreas de pasminas, áreas de ropa interior, áreas de esponjas, áreas de cacharros de cocina. donde el lugareño hace su vida.


 

En general, un detalle que difiere bastante de otras ciudades islámicas, es que aquí el turco es una persona limpia, que no le gusta ver sus áreas de convivencia sucias, y procura limpiar su tienda, echar agua a esos baños públicos o aprovechar el negocio de limpieza de zapatos. Esto no ocurria en Siria, o no pasa en Egipto, donde montañas de basura se acumula fuera de las zonas turisticas principales.


 

En un determinado momento, tras coger un zumo de naranja en un puesto de frutas por 2 TYR (nos encantan estos puestos), casi por intuición giramos a la izquierda y dejamos de descender, para llegar al área donde disfrutamos del Hamami en Suleymaniye ayer. Allí, pegada a la Universidad (desde donde hay la foto que sacamos en una especie de mirador al que se puede acceder por una puerta) y en lo alto de la colonia, ejerce todo su esplendor la Mezquita de Suleymaniye o Suleiman (F)


Se trata de la segunda más grande de Estambul, y ya la vieramos ayer iluminada desde el extremo moderno del Puente Gálata. Fué construida bajo el mandato del sultán Suleiman I "el magnifico" e inagurada en 1557 y su patio, como otras antes, vuelve a enamorarnos. No está muy concurrida a estas horas de la mañana.


 

Otra curiosidad, es que durante la I Guerra Mundial, el patio fué usado como almacén de armas. En su interior volvemos a encontrar las preciosas bóvedas y azulejos tipicos del barroco otomano (y eso que esta "Camii" sufrió varios incendios y reconstrucciones a lo largo de los siglos), así como la carencia de imagenes y de altar tan característico del Islam.


 

Pero tras la visita, y algun regalito en los puestecitos (5 TYR), un lugar de esos que realmente nadie debería perderse en Estambul, damos casi por casualidad en la esquina norte pegada a la Universidad con el Lale Bahçesi Rest, un pequeño y pintoresco patio interior lleno de mesitas que actúa de "tetería" y donde se puede fumar narguile. Un par de tés de manzana no nos los quita nadie (3 TYR los dos), mientras escuchamos la llamada a la oración recién comenzada.


 

Tras este paréntesis, regresamos de nuevo a las bullicosas calles de mercaderes, ya casi a la altura del Puente Gálata y la Mezquita Nueva que vieramos ayer. ¿He oido hambre?!!Siiiiiiiiii!! Los puestos de kebaps, cada pocos pasos, son otros de esos "must have" que no podemos perdernos. Y todo hay que decirlo, aunque ligeramente diferentes a los que estamos acostumbrados en España (con queso y salsas), aquí incluye ensalada, tomate, patata frita, pimienta negra molida y carne de pollo o ternera, y están… !!DELICIOSOSSSSS!!! (y por solo 5 TYR cada uno)


 

Con algún que otro cuello de tapón de acumulación de gente, hemos llegado a la plaza principal en frente de la Mezquita Nueva o Yuni Cami, donde la gente pasea, observa, come castañas de los puestecillos, y nosotros acabamos nuestra comida improvisada. Detrás de nosotros un edificio con forma de L…


 

No sabemos si por su edificio, otro de esos que emanan historia, cubierto, y de fachada llamativa. O si por su origen, de mercaderes de especias de Oriente (de ahí su otro nombre de Bazar Egipcio), o quién sabe si de cereales en el periodo bizantino. O si por sus colores y olores a especies, café, pasteles tipicos, jabones, aceitunas, tés o pescado. O quizás una mezcla de todos. El Bazar de las Especias (G) es todo lo que imaginabamos y más. Da gusto perderse en su bullicio (nada que ver con el gran bazar)


 

Su gusto por la colocación y el orden de las cosas, sus vivos colores, sus 270 metros en forma de L con 88 tiendas…


 

Y la pasión de Paula, los tés de todo tipo (nos traemos de todos, de manzana, amor, limón, rosas y verde, al peso y al vacio por 35 TYR), jabones (otros tantos por 20 TYR) y alguna que otra cosa.


 

Pero es que aquí puedes encontrar de todo lo que creías que no se puede vender, desde productos afrodisiacos (con tiendas exclusivamente para ellos), a esponjas…


 

… pasando, aquí si, por verdaderos juegos de té realmente tipicos de la ciudad


Por supuesto no podían faltar los dulces típicos y una especie de embutidos en plan longanizas gigantes (aunque donde esté nuestro jamoncito ibérico)


 

Aunque Isaac anda dándole vueltas a algo y da miedo cuando trama algo. ¿Que andará buscando? ¿Caviar? ¿Caviar en Estambul? Parece ser que aquí se consigue el mejor de Europa, procedente de Rusia e Irán, pero la gran mayoría es falso, hecho a base de productos derivados. ¿Seremos capaces de encontrarlo entre tanto puestecillo?

(Continua el DIA 4 (II): Nochevieja en Estambul)

Video: Iván en Estambul: Visitó el gran bazar (Mayo 2020).

Pin
Send
Share
Send