Viajes

Casas cubanas particulares

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Aunque en la portada de la web no se suele ver a no ser que se busque mucho, llevamos unos días trabajando en la "parte oscura" de la página, arreglando antiguos relatos y adaptándolos a la nueva versión (cosas que quedaron pendientes en la "apresurada" inaguración de chavetas 3.0 áquel 23 de Noviembre de 2009)

Aprovechando que este fin de semana hemos estado REMASTERIZANDO (¿se puede decir así?) el viaje a Cuba que en 2008 llevamos a cabo Juve e Isaac, queríamos cerrar el capítulo de aquella experiencia hablando sobre un tema que "nos había quedado colgado" y con el que, en su momento, la quisimos dar por cerrada: LAS CASAS PARTICULARES CUBANAS


Si hay algo que recordamos con mucho cariño de aquella aventura fué la posibilidad que tuvimos de convivir con el extrañable pueblo cubano.

Retrocedamos un poco en el tiempo. Era 1997 cuando Fidel Castro permitía a los cubanos nativos el alquiler de habitaciones de sus propias casas a los viajeros extranjeros. Eso si, éstas deberían estar legalizadas en todo momento, pidiéndose una licencia con el gobierno cubano.

Nacía así una nueva manera de concebir el turismo en Cuba, y con él, la posibilidad para muchos de disfrutar de una experiencia inolvidable (aunque ilegalmente ya se hiciese antes).




A este servicio, mucho más económico (entre 15 y 30 CUC de media) que cualquier hotel u hostal, actualmente, se le suelen añadir varias plusvalías, como puede ser el gastronómico, ofreciéndose las familias a prepararte un buen desayuno o una cena por precios muy razonables.

Este fin de semana hemos puesto al día los alojamientos de aquel viaje, en los que además del Hotel Mercure Sevilla y del Hotel Cayo Levisa nos fuimos alojando en la Casa Carlos (Trinidad), la Casa de Claudio e Iliana (Cienfuegos), la Casa Alma (Matanzas) y la Casa Elisa (Viñales).

Para quién no lo recuerde, áquel viaje a Cuba comenzó un 18 de Marzo (2008) llegando a la Habana. Sin pensarlo mucho nos cogimos un coche de alquiler y, mochila a cuestas, nos adentramos en la famosa Santa Clara. Cuando estabamos atravesando las esotéricas montañas de Tope de Collantes nos cayó la noche consiguiendo evadirnos a uno de los momentos más mágicos que hemos tenido en cualquier viaje, allí, en medio de la nada, bajo la luz de una luna llena preciosa.




Aunque a duras penas, conseguimos llegar donde pasaríamos las dos noches siguiente. Éstas fueron en Trinidad haciéndonos descubrir un lugar inolvidable, de esos sacados de las películas más independientes, donde todo se transformaba al caer el sol…




La travesía a Cienfuegos nos llevó a un lugar escondido en la Cuba más profunda, sacado de un cuento de hadas, un paraiso a descubrir todavía virgen… El Nicho, una maravilla de la naturaleza.



La carretera mandaba y tras una noche de merecido descanso en Cienfuegos, llegabamos a la Bahía de Cochinos, donde vimos el azul más claro e intenso sólo encontrado en algunos rincones del mundo.




Casi de casualidad en un poblado cercano, tras la visita al Criadero de cocodrilos de Guama, dimos con una casa "de stangis" donde comimos cocodrilo junto a Yuli y su familia, !! y no era pollo !!




Tras pasar por Matanzas, donde cogimos alojamiento, y disfrutar de una noche en Varadero (que nos decepcionó bastante), casi sin dormir enlazamos con uno de los Cayos más imprescindibles de este planeta, Cayo Largo… !! que preciosidad !! allí estaba también Cayo Iguana (y Juve haciéndo de las suyas)




Carretera (y manta) pasamos por las plantaciones de Alejandro Robaina, donde nos "anotamos" una de las anécdotas del viaje, previo a adetrarnos en barco en Cayo Levisa, el famoso islote donde Ernest Hemingway busco su descanso.



Viñales fué nuestra última parada antes de emprender rumbo de vuelta a La Habana, un pueblo que nos enamoró, como Trinidad, y donde perfectamente podríamos habernos quedado una semana entre su gente… y !! SUS NOCHES !!




El regreso a La Habana nos llevó a explorar por tres días una ciudad de exquisito ambiente colonial en una bahía impresionante a las puertas del Golfo de México, previo a nuestro regreso.

Pero nada hubiese sido posible sin sus gentes, dejando a un lado los "pesados jineteros" de la capital, y sin la compañia, Juve de Secuoias, familia viajera de chavetas.

Desde aquí os animamos a conocer Cuba en casas particulares con el servicio ofrecido por las propias familias cubanas, que además de resultar muy económico para el viajero, te permitirá disfrutar de la verdadera Cuba, donde la música y las relaciones humanas son la finalidad de la vida y donde los dueños, además de anfitriones, se convierten en excelentes transmisores de la Cuba más desconocida.

Mientras meditamos nuestro futuro regreso al pais del ron, de la música y de los puros, se nos cae la lagrimita de recordar este viaje a Cuba en 2008, ahora ya "REMASTERIZADO" y mejor organizado para una buena lectura, que aquí os volvemos a dejar. !! Que lo disfruteis !!


Isaac y Juve, desde Cuba

Video: CASAS DE ALQUILER EN CUBA VALE LA PENA? - Camallerys Vlogs (Mayo 2020).

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